El proyecto “Aguas grises, soluciones verdes” es crear un filtro de agua funcional que permita limpiar y purificar agua contaminada de manera sencilla, económica y accesible.
Busca demostrar cómo funciona la filtración y promover prácticas que ayuden al cuidado del agua pensado en la implementación de una casa. Pensado en zonas donde llueve regularmente y que el agua sea pluvial.
Buscamos demostrar cómo funciona el proceso de filtración y promover prácticas que contribuyan al cuidado del agua y la salud.
El proyecto surge debido a que muchas comunidades carecen de acceso a agua potable segura, lo que puede ocasionar enfermedades. Además, existe falta de conocimiento sobre métodos simples para limpiar el agua y se desea reducir el consumo de agua embotellada, ayudando así a disminuir la contaminación por plásticos. En resumen, el proyecto responde a la necesidad de contar con agua más limpia, accesible y segura para todos.
Para llevarlo acabo ,se puede implementar en una casa ,escuela etc.se requiere permiso del docente o de la institución educativo para realizar actividades con agua y materiales, así como autorización para utilizar elementos como carbón activado, grava o arena. También es necesario contar con permiso para manipular agua no potable dentro del área escolar o laboratorio, instalar el filtro en un espacio común o exhibirlo, y obtener autorizaciones de seguridad si se presenta en ferias científicas o exposiciones.
El filtro de agua artesanal puede utilizarse para reducir impurezas físicas como tierra, arena, hojas o residuos; mejorar el olor y sabor del agua; y disminuir contaminantes básicos mediante sus capas filtrantes. Además, es útil para demostraciones educativas, uso doméstico básico en lugares sin acceso a agua limpia, y para fomentar la conciencia ambiental sobre la importancia de cuidar y purificar el agua.

El proyecto de filtración de agua busca mejorar la calidad del agua de manera sencilla, económica y accesible, promoviendo el cuidado del medio ambiente y la salud. Su finalidad es crear un filtro funcional que permita limpiar y purificar agua contaminada, demostrando el proceso de filtración y fomentando prácticas sostenibles. Surge como respuesta a la falta de acceso a agua potable en muchas comunidades, la propagación de enfermedades por agua contaminada y la necesidad de reducir el consumo de agua embotellada y la contaminación por plásticos.
Para su implementación, se requiere permiso de la institución educativa o docente, autorización para el uso de materiales como carbón activado, arena o grava, y permisos de seguridad en caso de presentarse en ferias o exposiciones. Este filtro puede utilizarse para reducir impurezas físicas, mejorar el olor y sabor del agua, disminuir contaminantes básicos, y educar sobre la purificación y el cuidado del agua, tanto en el hogar como en contextos escolares o comunitarios.
Entre las ventajas clave, destacan la mejora de la calidad del agua, al eliminar sólidos, contaminantes y microorganismos; la eliminación de malos olores y sabores, que mejora su aceptabilidad; la protección de infraestructura, evitando daños en tuberías y equipos; los beneficios para la salud pública, al reducir enfermedades transmitidas por el agua; y el apoyo a la sostenibilidad, al facilitar el reúso del agua y disminuir la presión sobre las fuentes naturales. En general, la filtración representa un proceso esencial para la salud y la sostenibilidad ambiental.
No obstante, este tipo de proyectos presenta desventajas y desafíos. Entre ellos se encuentran los costos de inversión y operación, ya que algunos sistemas avanzados requieren equipos y mantenimiento costosos; el mantenimiento constante, debido a la necesidad de limpieza y reemplazo de materiales filtrantes; y la generación de residuos, como los concentrados o aguas de rechazo que deben ser tratados adecuadamente. Además, la eficiencia de remoción tiene límites, pues la filtración no elimina todos los contaminantes y puede requerir procesos complementarios. Finalmente, los requerimientos de espacio e infraestructura pueden dificultar su implementación en zonas urbanas o con poca disponibilidad de terreno.
En conclusión, un proyecto de filtración de agua resulta altamente beneficioso para la calidad del agua, la salud y la sostenibilidad, pero requiere compromiso a largo plazo, tanto en inversión como en mantenimiento y gestión responsable de los residuos generados.